La película se filmó en lugares reales de Londres, incluida la Galería Nacional, que es uno de los principales símbolos culturales de la ciudad. La galería está ubicada en Trafalgar Square y alberga una colección de más de 2300 obras maestras de la pintura de Europa occidental. Los lugares de rodaje incluyen la Facultad de Derecho de la Universidad y los museos de Londres. La Galería Nacional, como lugar clave de la acción, desempeñó un papel importante en la trama de la película relacionada con el robo de una pintura. La película combina lugares reales con una historia ficticia, lo que la hace interesante para los espectadores familiarizados con Londres.

Ubicaciones de rodaje:

Galería de arte

En la película

Escena donde Kempton, aprovechando la falta de atención de la seguridad, entra sigilosamente en la galería y se acerca al retrato del duque de Wellington pintado por Francisco Goya. Con cuidado, desmonta el cuadro de la pared y lo envuelve en una manta para no dañarlo. Las acciones de Kempton son tranquilas y calculadas, lo que subraya su preparación y determinación. Después de tomar el cuadro, sale tranquilamente de la galería sin levantar sospechas. Esta escena demuestra la habilidad de Kempton para evitar riesgos y su convicción en la justicia de su causa. El robo transcurre sin incidentes y Kempton regresa a casa, donde esconde el cuadro.

En la realidad

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La escena fue filmada en Cartwright Hall. Un edificio en Bradford, Inglaterra, que sirve como museo y galería de arte. Fue construido a principios del siglo XX y representa una hermosa combinación de estilos arquitectónicos. Los directores de la película eligieron este lugar por su atractivo estético y la posibilidad de utilizar su interior para crear una atmósfera determinada en la película.

Galería Nacional

En la película

Escena donde Cerca de la Galería Nacional, un guardia está en la puerta, su figura se destaca contra el fondo de una noche oscura y brumosa. Mantiene su puesto, sin sospechar que esa misma noche ocurrirá un evento inesperado. Mientras tanto, Kempton Bunton ya está planeando su robo, pero nadie a su alrededor tiene la menor idea de lo que sucederá en las próximas horas. El guardia continúa en su puesto, confiado en la seguridad de la galería, sin sospechar que su vigilancia pronto será puesta a prueba.

En la realidad

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La escena fue filmada cerca de la Galería Nacional. El robo del cuadro en la película ocurre dentro de otro museo. En la historia real, Kempton Bunton robó el retrato del duque de Wellington precisamente de la Galería Nacional en Londres. Sin embargo, en la película se utilizaron otros lugares para filmar las escenas interiores, para crear una atmósfera determinada o por otras razones. La Galería Nacional es un lugar popular para turistas y amantes del arte, y su ubicación céntrica la hace fácilmente accesible para los visitantes.

Tribunal

En la película

Escena donde Kempton llega al tribunal. En la sala del tribunal, Kempton aprovecha su oportunidad de hablar para expresar su protesta contra la injusticia que ve en la sociedad. Destaca que el estado gasta grandes sumas en la conservación de obras de arte, mientras que los jubilados se ven obligados a vivir en la pobreza y pagar por la televisión. Afirma que sus acciones no fueron un simple acto de robo, sino una protesta contra un sistema que valora más la conservación de cuadros que el bienestar de las personas. La escena del tribunal se convierte no solo en un juicio contra Kempton, sino también en un juicio contra la sociedad que critica. Kempton demuestra su valentía y convicción, lo que hace que su intervención sea un momento memorable de la película.

En la realidad

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La escena fue filmada en el Kingston-upon-Thames Crown Court, ubicado en Londres. Este edificio es uno de los tribunales donde se tramitan casos penales, y fue elegido probablemente por su arquitectura moderna y su interior adecuado para filmar escenas judiciales. Este edificio representa un ejemplo moderno de arquitectura judicial, con grandes salas y condiciones cómodas para la celebración de audiencias. El uso de un edificio judicial real añade realismo a la película y ayuda a los espectadores a sumergirse en la historia.