El equipo de producción trabajó en la ciudad de Nueva York, EE. UU., utilizando calles urbanas reales y reconocidos monumentos arquitectónicos como escenarios. El uso de locaciones auténticas permitió reflejar el carácter dinámico de la metrópoli, otorgándole a la trama una sensación genuina. El proyecto se ejecutó de acuerdo con los estándares modernos de rodaje, garantizando un producto final de alta calidad. Los lugares seleccionados cumplían plenamente con los requisitos del guion y ofrecían un telón de fondo interesante para el desarrollo de la historia.

Lugares de rodaje:

Casey's Irish Pub

En la película

En la realidad

Estación Bay Lower (TTC)

En la película

En la realidad

La escena se filmó Situado bajo la actual estación de Bay, Bay Lower sólo estuvo en funcionamiento seis meses en 1966. Desde entonces, el andén ha sido utilizado por la TTC para la formación de operarios y la experimentación de diseños, y se ha utilizado con frecuencia para rodajes con el fin de no interrumpir el tráfico regular del metro.

Calles Dover y Water

En la película

Escena donde muestra la secuencia a nivel de calle durante el tenso transporte hacia el juzgado, empleando una esquina real del centro para transmitir la sensación de estar acorralado por los bloques de la ciudad y el tiempo limitado mientras las amenazas se cierran.

En la realidad

La escena se filmó en una intersección del Bajo Manhattan, cerca de los accesos al Puente de Brooklyn. La calle Water discurre muy cerca del East River y está rodeada por densos bloques de oficinas, edificios antiguos de ladrillo y patrones de tráfico intenso típicos del Distrito Financiero, lo que contribuye a una sensación de bullicio y actividad constante, característica de la vida urbana neoyorquina.

Calles Mulberry y Broome

En la película

Escena donde un segmento de calle de Manhattan se utiliza para reforzar la textura cotidiana del escenario urbano, proporcionando un telón de fondo de barrio auténtico para el movimiento entre bloques a medida que la misión de escolta se vuelve cada vez más peligrosa.

En la realidad

La escena se filmó en un conocido cruce de Manhattan, en el límite entre SoHo y Little Italy. Está flanqueado por edificios de uso mixto, escaparates de tiendas y ofrece vistas a calles estrechas, lo que lo hace ideal para escenas callejeras realistas con tráfico, peatones y tensión en espacios reducidos. Esta área vibrante captura la esencia de la vida neoyorquina con su mezcla de lo antiguo y lo nuevo, creando un telón de fondo auténtico y dinámico para cualquier narrativa urbana.