Hablando de cine ruso: vi la película «Volchok», un experimento ambiguo pero no malo.

En ella se aprovechan bien los talentos de Evgeny Tkachuk, incluidos los cómicos. En mi opinión, es actualmente uno de los 3 o 4 mejores actores de Rusia. Es loable el deseo de utilizar un escenario atípico para una historia sobre un joven fugitivo y su torpe mentor accidental: aquí el trasfondo histórico no es necesario para mostrar una película histórica, sino para crear ambiente.

Pero al mismo tiempo, la película tiene una trama plana y predecible que ni siquiera intenta sorprenderte. Es un guion escrito de manera muy perezosa. Con la imagen tampoco todo está bien: por un lado, todo es bastante bonito y en ocasiones vibrante (los paisajes naturales, en particular), por otro, se siente artificialidad. Una ciudad sin vida, decorados sin vida: todo esto te saca de la inmersión en lo que sucede.

Sin embargo, es mejor ver este tipo de cine, a veces ingenuo y fallido, que otra artesanía de cuento de hadas que se produce en cadena aquí.