El rodaje de la película tuvo lugar en varios lugares emblemáticos que ayudaron a recrear la atmósfera de la vida y la carrera de la legendaria patinadora artística. La ubicación principal fue Moscú, donde se filmaron escenas de entrenamiento, actuaciones y la vida personal de Irina Rodnina. En la capital también se recrearon los interiores de escuelas deportivas y pistas de hielo donde transcurrió gran parte de su trayectoria profesional.
Parte del rodaje tuvo lugar en Ekaterimburgo, que proporcionó pistas de hielo modernas para las escenas de puesta en escena. El Parque Jariónovski en esta ciudad se utilizó para crear episodios callejeros invernales que resaltan el espíritu de la época. Las ubicaciones se seleccionaron cuidadosamente para transmitir la atmósfera de la URSS de los años 1960 y 1970.
Algunas escenas se filmaron en pistas de hielo en funcionamiento, donde patinadores profesionales ayudaron en la puesta en escena de elementos complejos. Para crear una atmósfera realista se utilizaron materiales de archivo y decorados acordes a la época. El equipo de producción prestó atención incluso a los pequeños detalles para que los espectadores se sintieran parte de ese tiempo.
Así, la elección de los lugares de rodaje se convirtió en una parte importante del trabajo en la película, ayudando a revelar tanto la carrera deportiva de Rodnina como su historia personal.

Ubicaciones de rodaje:

Pista de entrenamiento

En la película

Escena donde Irina Rodnina realiza intensos entrenamientos antes de importantes competiciones. Sale a la pista recién regada, rodeada de brillantes guirnaldas, cae nieve esponjosa. A pesar de la belleza del paisaje circundante, en su rostro se lee tensión y preocupación. Irina trabaja concentrada en sus saltos, repitiendo los elementos una y otra vez. Cada vez que algo no sale bien, siente decepción y cansancio. A veces se detiene, baja la cabeza y se seca las lágrimas, consciente de lo altas que son las exigencias hacia ella como deportista. La escena muestra su lucha contra sus demonios internos y los miedos que a menudo acompañan a los deportistas en el camino hacia el éxito. A pesar de las dificultades, Rodnina no se rinde, intenta una y otra vez ejecutar los elementos complejos, demostrando su dedicación y afán de perfección.

En la realidad

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La escena fue filmada en el Parque Jariónovski, ubicado en el centro de Ekaterimburgo, que se convirtió en el lugar ideal para el rodaje de la película «Rodnina» gracias a su importancia histórica y cultural. El parque fue fundado en 1826 y diseñado en estilo inglés, lo que crea una atmósfera de belleza natural y comodidad. Sus pintorescas avenidas, estanque artificial con islas y la famosa rotonda le dan al lugar un encanto especial, perfecto para escenas relacionadas con el patinaje artístico. La escena del entrenamiento de Irina Rodnina en el Parque Jariónovski resalta el contraste entre sus vivencias internas y la belleza circundante. El parque no solo es un lugar de descanso, sino también un símbolo de lucha y afán de perfección. Su ambiente tranquilo ayuda a transmitir las emociones de la protagonista cuando enfrenta dificultades en el camino hacia el éxito. Además, el Parque Jariónovski es un lugar popular entre los ciudadanos y turistas, lo que añade realismo a lo que ocurre en la pantalla. Aquí se realizan regularmente diversos eventos y celebraciones, lo que lo convierte en un espacio vivo y dinámico. Así, la elección del Parque Jariónovski para el rodaje contribuye a crear una profunda conexión emocional entre el espectador y la historia de la vida de la gran patinadora.

Estadio

En la película

Escena donde Irina Rodnina y Alexéi Ulanov están detrás del escenario, preparándose para su actuación en el Campeonato de Europa. Irina ajusta nerviosamente su vestuario y respira hondo, tratando de calmar su corazón que late con emoción. Cuando anuncian sus nombres, salen al hielo e Irina adopta la posición inicial, concentrándose en la música. Al principio realizan movimientos suaves, deslizándose sincronizados sobre el hielo. Irina ejecuta un salto de lanzamiento complicado, pero no aterriza perfectamente, lo que provoca un breve momento de confusión. Sin embargo, recupera rápidamente la confianza y continúa el programa con aún más determinación. En el clímax de la actuación, Alexéi levanta a Irina en alto sobre su cabeza, y ella extiende los brazos en una elegante pose. La música termina y se quedan inmóviles en una espectacular posición final. Al finalizar el programa, la sala estalla en aplausos y la pareja saluda al público. Fue aquí, en el Campeonato de Europa de 1969 en Garmisch-Partenkirchen, donde Irina Rodnina y su compañero Alexéi Ulanov ganaron su primer oro. Este evento fue un hito en la carrera de la patinadora y marcó el inicio de su triunfal camino en el mundo del patinaje artístico.

En la realidad

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La escena fue filmada en el Palacio de Hielo de Pervouralsk. Este lugar fue ideal para crear la atmósfera necesaria gracias a su diseño moderno y la calidad de la superficie de hielo. El Palacio de Hielo, ubicado en la Avenida Ilich, fue un excelente sustituto de la pista histórica, proporcionando a los espectadores una sensación de magnitud e importancia de la competición. La sala espaciosa y los techos altos creaban el efecto de un verdadero evento deportivo, y la iluminación resaltaba la tensión emocional del momento. Además, la arquitectura del palacio, con sus líneas modernas y colores vivos, transmitía visualmente el espíritu de la competición. La escena de entrenamiento y actuación de los patinadores sobre ese fondo se veía muy realista, lo que permitió a los espectadores sumergirse en la atmósfera del Campeonato de Europa de 1969 en Garmisch-Partenkirchen. Así, el Palacio de Hielo de Pervouralsk no solo proporcionó las condiciones necesarias para el rodaje, sino que también se convirtió en una parte importante de la narrativa visual de la película sobre la vida de Irina Rodnina.