El rodaje de la serie, basada en la novela de Laura Esquivel, se llevó a cabo en varios lugares pintorescos de México y Estados Unidos. La mayor parte de la producción se realizó en la Ciudad de México, donde se utilizaron locaciones tanto modernas como históricas. Las filmaciones tuvieron lugar en haciendas del estado de Tlaxcala, que transmiten perfectamente la vida rural mexicana de principios del siglo XX y añaden profundidad y realismo a la representación de la cultura y tradiciones mexicanas. Una locación importante fue Ciudad Acuña, una ciudad en el estado mexicano de Coahuila, ubicada a orillas del río Bravo. Además, algunas escenas se filmaron en Piedras Negras, otra ciudad mexicana en el estado de Coahuila, conocida por su importancia histórica y su cercanía a la frontera. En el lado estadounidense, las filmaciones se realizaron en Del Rio y Eagle Pass, Texas. Estas ciudades, situadas cerca de la frontera con México, aportaron realismo a la serie gracias a su ubicación única y características culturales.
Locaciones de rodaje:
Hacienda de la familia De la Garza
En la película


Escena donde Rosaura se casa con el amado de Tita. La familia de Tita de la Garza, la protagonista, vive bajo estrictas tradiciones impuestas por su madre, Doña Elena. Según estas tradiciones, la hija menor debe quedarse en casa y cuidar de su madre hasta su muerte. Desde niña, Tita está enamorada de su vecino Pedro Múzquiz, pero su amor se ve amenazado por esta tradición familiar. Cuando Pedro pide la mano de Tita, Elena le prohíbe casarse con ella y le ofrece a su hermana mayor, Rosaura. Pedro acepta este matrimonio para poder estar cerca de Tita. La madre de Tita intenta protegerla del sufrimiento asociado al amor y al matrimonio, creyendo que el matrimonio perjudicaría la capacidad de Tita para cuidarla en la vejez. Sin embargo, esta decisión tiene consecuencias trágicas: la boda de Rosaura y Pedro se convierte en una fuente de dolor para todos los involucrados. Tita llora mientras prepara el pastel de bodas, y sus lágrimas afectan a los invitados, provocando en ellos, al comer el pastel, un sentimiento de nostalgia y malestar; los invitados comen y lloran.
En la realidad




La escena fue filmada en la hacienda San Miguel Tepalca. Esta es una hacienda histórica en Tlaxcala que sirve como un excelente ejemplo de la arquitectura y cultura tradicional mexicana y transmite perfectamente la vida rural mexicana de principios del siglo XX. También es conocida por sus paisajes pintorescos y su atmósfera, lo que la convierte en un lugar popular para filmaciones y la realización de diversos eventos, incluyendo bodas. Las haciendas servían como centros de la vida social y económica, reflejaban las tradiciones familiares y las diferencias de clase, temas que se abordan en la serie: según la trama, la hacienda actúa no solo como el lugar de residencia de la familia, sino también como un símbolo de las tradiciones y limitaciones que enfrenta la protagonista. La hacienda real no solo aporta puntos visuales a la serie, sino que también intensifica la carga emocional de la trama, permitiendo a los espectadores comprender mejor las raíces culturales y las tradiciones familiares de los personajes. Además, la acción se desarrolla en el contexto de la Revolución Mexicana, y el uso de locaciones históricas reales ayuda a crear una comprensión más profunda de la época y las circunstancias en las que viven los personajes.
Aldea mexicana
En la película

Escena donde Gertrudis con Juan y sus compañeros revolucionarios entran armados a una de las aldeas mexicanas locales. Gertrudis, una de las hermanas de Tita, huye con el soldado Juan Alejandrez en plena revolución. Junto con Juan, se une a los insurgentes y comienza a participar en acciones contra las fuerzas gubernamentales. Juan y sus compañeros revolucionarios atacan pequeños pueblos y aldeas, buscando liberar al pueblo mexicano de la opresión y la injusticia. Como resultado, Gertrudis se ve envuelta en circunstancias de vida complicadas y termina en un burdel, convirtiéndose en una de las trabajadoras sexuales.
En la realidad


La escena fue filmada en Piedras Negras, una ciudad mexicana en el estado de Coahuila. Piedras Negras se encuentra en la frontera con Estados Unidos y tiene una rica historia relacionada con la Revolución Mexicana, lo que la convierte en un lugar adecuado para recrear los eventos de esa época. Además, Piedras Negras ha conservado elementos de la arquitectura tradicional mexicana, lo que permitió recrear la atmósfera para las escenas que narran el curso de la revolución y el movimiento insurgente en México.

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