El principal lugar de rodaje de la serie fue Albuquerque (Nuevo México). Para transportar al espectador a la década de 1970, el equipo de rodaje utilizó el vibrante paisaje del suroeste de la ciudad y su singular arquitectura. Además, algunas escenas del episodio piloto se rodaron en Tucson, que se encuentra en Arizona. Se utilizaron calles características y paisajes desérticos para dar vida en la pantalla al mundo criminal de la serie.