Después de indagar, se descubrió lo siguiente: Se necesitaba hacer un contrato de suministro (algo que un estudiante de segundo año de cualquier facultad de derecho podría manejar), y la firma legal respondió al cliente: "NO SABEMOS CÓMO HACERLO"
Finalmente, el contrato lo hizo un ingeniero de la empresa usando una plantilla de internet. Este es el caso en el que uno quiere reír y llorar al mismo tiempo.
Hay muchas moralejas en esta fábula, pero destaco las clave:
- Evalúe la transparencia de las condiciones del contrato con la firma
Entregue el contrato a un abogado externo para auditoría, cuesta poco y el beneficio es enorme.
- Antes de colaborar, pruebe a las firmas con tareas pequeñas
Antes de comprar un paquete de servicios, tome 1-2 servicios de prueba, evalúe la calidad de su trabajo.
- Contrate periódicamente especialistas para una auditoría externa del servicio legal de su empresa
Pague una vez y luego podrá dormir tranquilo.
- Interésese periódicamente en lo que sucede en el ámbito legal de su empresa
Una vez al mes entérese y olvídese, o busque un especialista dedicado para ello.
Así quedó esta conmovedora historia. Muchos ignoran esto, lo que lleva a pérdidas desde acuerdos fallidos hasta juicios perdidos.
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