Escucho a Michael Jackson por todas partes

Sí, es mérito de la película «Michael». La película resultó ser una historia espectacular pero sin conflictos.

Durante dos horas, los espectadores observan a una especie de hijo de la amiga de mamá, el más guapo, talentoso y honesto. La película tenía un potencial inhumano. El tema de la soledad, la privación de la infancia, las diferencias creativas, la cuestión del elegido: todo esto se menciona de pasada, sin representar esencialmente ningún valor para la trama. ¡A Michael ni siquiera se le quebró la voz!

Quedó insípido. Alrededor de Michael Jackson hay tantas teorías, algunas más cercanas al sombrero de papel de aluminio, y otras que parecen verdad. Pero Antoine Fuqua, el director, decidió blanquear tanto al protagonista que olvidó introducir un conflicto mínimo.

Los biopics no deberían convertirse en trabajos documentales; de la figura del cantante hay suficientes. La película resuena especialmente fuerte para quienes están al tanto del contexto de su vida.

La historia se corta a finales de los ochenta, dejando los últimos treinta años para una secuela. ¿Reflejará la naturaleza contradictoria de Michael? Lo sabremos dentro de unos años.