Palabra del día en el contrato.
Hoy analizamos un término que suena inofensivo pero funciona como una trampa de acción retardada.
Prórroga automática
🤝 En palabras sencillas —
¿Olvidaste notificar a la otra parte con un mes de antelación? Felicidades, te has suscrito por otro año. El contrato se renueva solo.
Duele🩸
Alquilas una oficina por un año a 100.000₽ al mes. De repente decides mudarte, encuentras un nuevo local. Al firmar, apenas consideraste una cláusula: «El contrato se renueva automáticamente si no se notifica con 60 días de antelación a su finalización».
Te retrasaste dos semanas.
Resultado: pagas por la oficina antigua otro año
(1.200.000₽), mientras alquilas la nueva.
Sí, existe la opción de rescindir anticipadamente, pero solo mediante juicio o con penalización.
Cuanto más largo sea el plazo de notificación, más fácil es pasarlo por alto. Especialmente si el contrato se firmó por un año y hay que avisar con tres meses de antelación.
🔎En este caso, nuestro Legiscan:
Encuentra cláusulas de prórroga automática y muestra los plazos de notificación específicos. Advierte si estos plazos son irrazonablemente largos y recomienda añadir la posibilidad de rescisión anticipada o reducir el período de notificación.
Es mejor conocer la trampa antes de firmar. Revisa tu contrato en el práctico bot @legiscan_bot, mientras el calendario aún esté de tu lado.
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