En 2006, el gigante canadiense de telecomunicaciones Rogers Communications recibió una factura que dejó a sus abogados pálidos. Por una coma de más en un contrato, estuvieron a punto de perder 2,13 millones de dólares 😱
Desvelamos el meollo del drama.
Rogers alquiló a la empresa Bell Aliant miles de postes eléctricos para sus cables. El contrato se redactó por 5 años con un precio fijo de 9,60 dólares por poste.
Pero un par de años después, Bell Aliant decidió que era demasiado barato y rescindió el contrato, duplicando el precio.
Rogers protestó: «¡Tenemos un contrato por 5 años sin derecho a rescisión!»
Bell respondió: «Vuelvan a leer la página 14».
😈 La fatídica frase decía así:
«El acuerdo tiene una vigencia de cinco años, y a partir de entonces por períodos sucesivos de cinco años, si y hasta que sea rescindido mediante aviso con un año de antelación»
¿Ven la coma antes de «si»?🔎
Los abogados de Bell (¡y el tribunal!) afirmaron: esa coma significa que la regla de rescisión se aplica a toda la oración, incluidos los primeros cinco años. Si no estuviera, la rescisión solo afectaría a la prórroga.
🔨El regulador dictaminó: «Basándose en las reglas de puntuación, el contrato puede rescindirse en cualquier momento». Rogers perdió el primer juicio por una simple coma gramatical.
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