Estamos acostumbrados a reaccionar en Instagram automáticamente. Pero esta pequeña historia te hará pensar antes de enviar otro "me gusta".
En Canadá, un agricultor recibió en WhatsApp una foto de un contrato de suministro de lino con la nota: "Por favor, confirme el contrato".
El agricultor respondió con un breve emoji 👍
Él quería decir que solo había visto el mensaje, pero el comprador lo interpretó como la aceptación de las condiciones para la firma.
Cuando el agricultor no entregó el lino, el caso llegó a los tribunales. El juez dictaminó: en el mundo moderno, un emoji es una firma digital válida. Sí, una forma no tradicional pero legal de expresar acuerdo con un documento.
🧑⚖️ El tribunal obligó al agricultor a pagar 82,000 dólares canadienses en concepto de indemnización.
La moraleja es una sola.
Tenga cuidado con las emociones cuando se trata de dinero.
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