El proceso se reduce a un algoritmo simple: preparar los datos, seleccionar el tipo de gráfico en la pestaña "Insertar", aplicar un diseño y configurar los elementos.

El punto clave es elegir el tipo de diagrama según la tarea. Para comparar magnitudes, un histograma; para tendencias, un gráfico lineal; para proporciones, un gráfico circular.

La base de cualquier análisis es una tabla correctamente preparada. Para obtener instrucciones detalladas sobre cómo crearla desde cero, consulte el artículo cómo hacer una tabla en Excel.

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