
El 3 de abril se estrenó en Netflix la serie animada Devil May Cry. El show, basado en la popular serie de juegos, contiene bastantes cambios en personajes y tramas, pero conserva el espíritu del original de principios de los 2000. Es una especie de...
Devil May Cry es un proyecto creado bajo la dirección de Adi Shankar (conocido por «Castlevania») y su coautor Alex Larsen («Captain Laserhawk: Blood Dragon Remix»). La serie es una audaz interpretación de la franquicia de culto, donde los autores combinan magistralmente elementos no solo de la serie original de juegos de Capcom, sino también del manga y otros materiales adicionales del universo.
Dante: cazador con un pasado demoníaco

Se nos habla del cazador Dante, cuya rutina está ligada a matar monstruos sedientos de sangre. Es hijo del poderoso demonio Sparda y una mujer humana, lo que lo hace a la vez fuerte y vulnerable. Tiene un hermano gemelo, Vergil, que rechaza la humanidad mediante la fuerza, lo que añade dramatismo a la trama. También aparecen la cazadora de demonios Lady y el misterioso Conejo Blanco, cuyos motivos no están del todo claros.
Siguiendo el canon, Dante sigue siendo tan sarcástico y carismático como lo conocen los fans, pero ahora los espectadores verán también su lado trágico. El héroe se enfrenta a conspiraciones gubernamentales y lucha contra demonios que también tienen su propia historia impregnada de drama. Además, la revelación de secretos sobre su hermano profundiza la carga emocional de la trama. A diferencia de los juegos, la serie presta más atención al mundo humano y a los antecedentes del protagonista. Devil May Cry no alcanza las alturas de los principales programas animados de Netflix basados en juegos, como «Castlevania» o «Cyberpunk: Edgerunners». Pero si toda la temporada hubiera sido como la segunda mitad, que contiene mucha más acción y un final alocado, fácilmente se habría situado a la altura de los mejores. Gracias a estos episodios, cualquier escepticismo hacia el proyecto, basado en sus primeros episodios apagados, se transforma, como un demonio, en entusiasmo por el futuro de la serie.
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Abrir materialEstilo visual: entre el brillo y las carencias

El estudio Mir («La leyenda de Korra», «DOTA: Sangre de dragón») ha creado un mundo visualmente impactante con animación fluida de peleas y una atmósfera sombría. La serie conserva el característico «estilo» de los juegos: Dante lucha contra demonios con banda sonora rock (Limp Bizkit, Papa Roach), y los ángulos de cámara y las cámara lentas resaltan la dinámica de los combates.
Los seguidores de la franquicia seguramente notarán que la serie juega con el canon de manera bastante libre: Dante sigue siendo excéntrico, pero la imagen de Vergil carece de cierto misterio, y los cambios argumentales, como la profundización en la historia del Conejo Blanco, añaden nuevos matices al universo. No es el Devil May Cry que esperaban, pero precisamente este enfoque puede ampliar la audiencia, aunque sea a costa de controversias entre los fans de siempre.
La animación se ve fresca, pero el proyecto se parece más a una serie de superhéroes de los 2000 que a un anime en su forma habitual. En cuanto a la animación 3D de los demonios, en este caso solo cabe guardar un significativo y triste silencio. Esperamos que algún día alguien domine estas tecnologías, pero no esta vez.
Un verdadero soplo de aire fresco fue el sexto episodio, a cargo del estudio francés La Cachette («Primal», «Unicorn: Eternal Warriors»). Cambia temporalmente la estética visual de la serie, presentando la historia del Conejo Blanco en un estilo impresionantemente animado, con casi ningún diálogo. El ritmo meditativo, el guion contenido y el cambio de tono crean un poderoso contraste, elevando el nivel de toda la temporada y preparando a los espectadores para un final grandioso. Incluso si el resto de episodios se ven diferentes, el simple hecho de que Devil May Cry sea capaz de salir de lo habitual (cuando la historia lo requiere) infunde esperanza y aviva el interés por la segunda temporada.
Profundidad más allá de la acción: crítica a la sociedad y el poder

Además de todo, el proyecto aborda temas sociopolíticos agudos que van más allá de la simple acción de luchar contra demonios. Uno de los temas centrales es la crítica al poder y los sistemas corruptos: el gobierno de EE. UU. se muestra como una estructura dispuesta a usar fuerzas demoníacas para su propio beneficio, y la burocracia e inacción de las instituciones oficiales obligan a Dante a actuar al margen de la ley, reflejando la desconfianza hacia los mecanismos estatales en situaciones de crisis.
Los motivos religiosos se reinterpretan a través del relativismo moral: los demonios se convierten en metáfora de los vicios humanos, y el misterioso viceprimer ministro, que combina esencia demoníaca con poder político, simboliza la hipocresía de las élites que utilizan la retórica de la salvación para manipular.
Se presta especial atención al enfrentamiento antihéroe contra las instituciones: las fuerzas del orden se muestran impotentes ante la amenaza, y los métodos de Dante, que rozan la crueldad, plantean la cuestión de si es admisible violar las normas por un bien superior.
La serie también aborda el tema de la deshumanización: la gente común a veces resulta peor que los monstruos, y la escena del intento de captura del infierno por parte de humanos invierte la dinámica tradicional de la franquicia, subrayando que el verdadero mal puede ocultarse tras la fachada de la civilización. Estos elementos, entrelazados con el estilo característico de Devil May Cry, crean una sátira sombría de la realidad contemporánea, donde demonios y burócratas resultan ser espejos unos de otros.
Oscuridad que vale la pena

Los creadores no solo han reinterpretado el universo de culto, sino que le han dado una nueva vida, donde cada demonio en el poder es reconocible y cada disparo contra el sistema resuena en la realidad. Y aunque la primera temporada ha terminado, el final deja exactamente tantos misterios como el espectador necesita para entender: esto es solo el comienzo. ¿Dónde está Vergil? ¿Qué oculta el Conejo Blanco? Y, lo más importante, ¿hasta dónde está dispuesta a llegar la humanidad en su caída? Las respuestas probablemente nos esperan en la segunda temporada. Teniendo en cuenta que Netflix ya ha dado luz verde a la continuación, no cabe duda de que Dante hará llorar al diablo una vez más. Y quizás sean lágrimas de alegría para los fans.
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