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En los cines internacionales se estrena 'Smile 2', la secuela del éxito de terror de 2022. Sobre cómo Parker Finn filmó una secuela excelente y, al hacerlo, arruinó su propia franquicia, en nuestra reseña. Atención: el texto contiene spoilers de la p...

Como recordamos del final de la primera parte, la maldición de la sonrisa se transmitió al policía Joel (Kyle Gallner) de la víctima portadora anterior (Sosie Bacon). La trama de 'Smile 2' comienza una semana después de esos eventos. Poseído por la entidad y perdiendo gradualmente la cordura, Joel irrumpe en la casa de unos peligrosos traficantes. Pero todo sale mal, e infecta accidentalmente no a ellos, sino al drogadicto Lewis (Lukas Gage), quien a su vez infecta a la estrella pop Skye Riley (Naomi Scott).

La chica completó un largo período de rehabilitación después de un accidente automovilístico que se cobró la vida de su novio (Ray Nicholson). Ahora se prepara para su triunfal regreso a los escenarios con una gira mundial, pero la entidad tiene otros planes para ella. Quién lo dudaría.

Fotograma de la película 'Smile 2'
Fotograma de la película 'Smile 2'

'Smile 2' es un caso raro en el terror moderno: la película está repleta de jumpscares, pero no es una atracción sin cerebro con momentos de susto banales. La película de Parker Finn es tan engañosa con el espectador que incluso el fan más acérrimo del género de terror difícilmente se sentirá en su zona de confort después de un par de esos sustos. Pero no se limita solo a los sustos. Eso sería demasiado simple.

Al crear la secuela, Finn aparentemente se dio cuenta del as bajo la manga que tenía: el concepto de un antagonista parásito que vive en la cabeza del personaje principal es un enfoque ideal para todo tipo de trucos argumentales. La segunda parte aprovecha al máximo el potencial de esta idea: una alucinación reemplaza a otra, poniendo patas arriba lo mostrado anteriormente. Tan pronto como el espectador acepta las reglas del juego, la película da un giro de 180 grados, mostrando que nada es lo que parece.

Fotograma de la película 'Smile 2'
Fotograma de la película 'Smile 2'

La pregunta principal: ¿no se vuelve repetitivo este truco después de repetirlo una docena de veces? Por ejemplo, en 'Daaaaaali!' de Xavier Dupieu, la pirámide de construcciones argumentales, como 'película dentro de la película' y 'sueño dentro del sueño', transmitía perfectamente la atmósfera de locura, pero al mismo tiempo hacía la visualización a veces simplemente insoportable.

En 'Smile 2' la situación es diferente. Parker Finn logra mantener un equilibrio entre la confianza del espectador, que obviamente no se puede abusar, y el escepticismo paranoico que surge en este último a medida que avanza la trama. Sin embargo, vale la pena añadir una cucharada de alquitrán a este barril de miel: la mayoría de los giros argumentales en la película son los llamados 'deus ex machina'.

Por otro lado, es precisamente gracias a este truco argumental que la película termina en una nota demasiado alta. El final es un cliffhanger efectivo con miras al futuro. Pero es poco probable que el director pueda crear una tercera parte que sea una continuación directa de la segunda.

Fotograma de la película 'Smile 2'
Fotograma de la película 'Smile 2'

'Smile 2' también ofrece otras sorpresas. Conocemos a Naomi Scott por sus papeles en 'obras maestras' como el reinicio de 'Los ángeles de Charlie' y el largometraje de 'Power Rangers'. Por lo tanto, no sería exagerado llamar a su actuación en este nuevo estreno de terror 'la cima de su carrera'.

Skye Riley (una cantante pop sospechosamente similar a Miley Cyrus del video Wrecking Ball) es un personaje bastante multifacético, con toda una colección de esqueletos en el armario. A diferencia de la heroína de la primera película, es mucho más difícil empatizar con ella, pero aún así, de alguna manera funciona. La película juega de manera interesante con el miedo de una personalidad mediática a la comunidad de fans (relaciones parasociales) y a las compañías productoras. Otra cuestión es que para el 99% de los espectadores, todo esto son 'problemas de gente blanca'.

Fotograma de la película 'Smile 2'
Fotograma de la película 'Smile 2'

Y, quizás, el mayor descubrimiento de la secuela de 'Smile' (al menos para mí personalmente) fue Charlie Sarroff, detrás de la cámara. Y no me refiero solo a la escena inicial filmada sin cortes de edición. Su trabajo de cámara proporciona un efecto sorprendente de inmersión en la acción que ocurre en la pantalla, lo que, por razones obvias, se manifiesta mejor en los momentos de terror.

Fotograma de la película 'Smile 2'
Fotograma de la película 'Smile 2'

'Smile 2' establece un estándar tan alto para las películas de terror que, sin querer, anula el futuro incluso para su propia franquicia (¡estaré encantado de equivocarme!). Sin embargo, no sería del todo justo otorgar a esta película el título de 'la mejor película de terror del año'. Sigue siendo una atracción de género bastante simple, pero hecha de tal manera que, por su mera existencia, envía a todos sus competidores del gremio a la categoría 'B'.

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