
Mientras la serie de Tim Burton 'Miércoles' bate récords en Netflix, en el equipo decidimos elegir los 10 mejores proyectos del maestro del cine gótico y poco convencional.
Al mencionar el nombre de Tim Burton, en la mente surge un caleidoscopio de personajes extravagantes, decorados grotescos y melodías mágicas. Él, como nadie, sabe crear nuevos mundos a los que invita regularmente a los espectadores, haciéndoles olvidar por un tiempo el mundo real. Su filmografía está llena de altibajos, pero esta vez nos centraremos en lo positivo: las mejores películas de Burton. ¿Adivinan cuál es, según nuestra redacción, la más acertada?
10.º lugar — ¡Mars Attacks!
No es una gran película, pero sí memorable, que probablemente Ed Wood habría apreciado: los marcianos aquí son malvados y divertidos, los humanos aún más divertidos, los efectos especiales remiten a los años 50, y la trama va por el mismo camino. Básicamente, todo se filmó para los disparos de las ametralladoras marcianas. Aquí no está la neogótica característica de Burton, como tampoco está el característico Johnny Depp. En cambio, Pierce Brosnan fuma en pipa, Natalie Portman dice «entonces, no es por las palomas», y Jack Nicholson interpreta tanto al presidente como a un magnate del juego.
Es una película realmente divertida, en la que la estética de las malas películas de los 50 se combina con un comentario sarcástico sobre la modernidad que, por su ambigüedad, probablemente siempre será relevante. El doblete ideal es «Prometheus» de Ridley Scott, una película mucho más seria sobre que los hombrecillos verdes no nos quieren.
9.º lugar — Charlie y la fábrica de chocolate
Un cuento infantil con «clasificación» adulta y el grupo favorito de Burton: Helena Bonham Carter y Johnny Depp. Es una película sobre la soledad, sobre la familia y, por supuesto, sobre la moral. Hay que explicarles a los niños que ven la película que la glotonería, la avaricia, los caprichos y la terquedad son malos. Todo esto está envuelto en un envoltorio visual vibrante, sazonado con canciones, bailes y humor negro. Valga como ejemplo los miles de oompa loompas (trabajadores de la fábrica), interpretados por un solo actor, Deep Roy. Repitió los mismos movimientos cientos de veces: una capacidad de trabajo asombrosa. Y nunca te cansas de ver a Johnny Depp en el papel del excéntrico dueño de la fábrica.
8.º lugar — Batman vuelve
Una de las películas de superhéroes más oscuras, voluminosas (sobre todo por la utilería y los decorados de cartón) y monumentales sobre el Caballero Oscuro. Y, por desgracia, injustamente infravalorada por el público. Cuando se habla de la dilogía de Burton sobre Gotham, se suele recordar más la primera parte de 1989 (sobre todo por la megaestrella de la época, Jack Nicholson, que interpretó magistralmente al Joker). Mientras que es en «Batman vuelve» donde el director logra recrear en la pantalla el tono sombrío de los cómics de Frank Miller. Además, enfrenta a Batman contra tres villanos carismáticos a la vez, hace que el protagonista oscile aún más entre el traje de murciélago y el papel de hombre rico, enreda la trama con maestría e incluso critica a los industriales por las emisiones tóxicas al medio ambiente, que dieron origen a monstruos como el Pingüino.
En cuanto a tensión, esta parte no desmerece en nada al «Caballero Oscuro» de Nolan e incluso, en algunos aspectos, sigue superándolo. Por eso es tan lamentable que a Burton no le permitieran rodar una tercera parte. Quién sabe cómo habría sido.
7.º lugar — Big Fish
«Big Fish» está considerada una de las películas más amables de Tim Burton.
La película cuenta la historia de William Bloom, un periodista que se siente cómodo en la realidad, y su padre, Ed Bloom, un vendedor ambulante jubilado al que le encanta contar historias fantásticas haciéndolas pasar por reales. Ante la muerte de su padre, el hijo se sumerge de nuevo en esos recuerdos en un intento de entender dónde está la verdad y dónde la mentira, y descubrir finalmente cómo es realmente su padre, Edward Bloom.
Tim Burton se embarcó en «Big Fish» por invitación de la compañía Jinks/Cohen tras el fracaso de «El planeta de los simios», por lo que su carrera necesitaba un proyecto tan sólido.
Estéticamente, la película no es típica del Maestro de la Oscuridad: su característica estética gótica es aquí muy cuidadosa y contenida, y el alegre, literalmente rebosante de vida Ewan McGregor (el joven Edward Bloom) en el papel principal disuena con el reparto habitual de Burton.
Pero eso no impide que la película sea «burtoniana»: el director vuelve a fusionar magistralmente el mundo real y el imaginario, haciendo que el espectador vea la vida y la muerte desde una nueva perspectiva.
6.º lugar — Ojos grandes
«Ojos grandes» fue un intento muy interesante de Burton de alejarse de su propia fórmula, perfeccionada durante años. Los papeles principales no fueron para Johnny Depp y HBC, sino para los inesperados (y muy brillantes) Amy Adams y Christoph Waltz, mientras que el entorno se hizo realista, en contraposición a la fantasía gótica habitual.
La historia en sí aporta muchos aspectos interesantes a una historia que, en manos de cualquier otro creador, podría haber sido un biopic estándar y aburrido. Pero el sello distintivo de Burton sigue manifestándose en los detalles y las pequeñas escenas. Por eso los personajes en la pantalla parecen vivos. Reales. Y la historia de la creación de los cuadros de niñas con ojos grandes mantiene una ligera tensión hasta el final.
5.º lugar — Eduardo Manostijeras
«Eduardo Manostijeras» es una película grande, conmovedora, increíblemente hermosa y, quizás, la más emotiva de la filmografía de Tim Burton. Es un ejemplo colosal de un trabajo hábil y minucioso sobre la forma y el contenido, donde el director mezcló magistralmente en un mismo recipiente la óptica autoral y una historia de crecimiento, primer amor, tragedia de la separación y rechazo social, comprensible para muchos.
En muchos sentidos, para Burton (que también fue un marginado en la infancia) es una historia profundamente personal, convertida en un cuento de hadas hermoso, pero con un final oscuro e infeliz. Su álter ego, Eduardo, sigue siendo un niño que no quiso crecer, encerrado en un castillo de Disney en una gran montaña, lejos de todos y de sí mismo. Pero de otro modo, esta historia no sería tan conmovedora ni seguiría conquistando los corazones de los espectadores hoy en día.
4.º lugar — Bitelchús
«Bitelchús» es, en cierto modo, la quintaesencia del primer Burton. Aquí tienes a la protagonista gótica, el humor oscuro y la paleta de colores característica. Añade a la mezcla la magnífica banda sonora de Danny Elfman y obtienes una película tan extraña e inusual que es difícil de olvidar.
Tampoco hay que pasar por alto a Michael Keaton, que en aquella época era el actor talismán del excéntrico director. Aparecía en la película muy poco tiempo, a pesar de ser el personaje principal, pero causó tal impresión en el público que se ganó una segunda vida (póstuma) en forma de serie de dibujos animados e incluso un musical de Broadway casi de culto.
También te recomendamos volver a ver «Bitelchús» estos días. No todo es work all night on a drink a rom.
3.º lugar — El cadáver de la novia
Hoy en día, «El cadáver de la novia» se ve un poco extraña. Los principales problemas de los personajes provienen de su incapacidad para establecer límites personales. Pero en el siglo XIX, probablemente nadie sabía de psicoterapia, así que los personajes tienen que actuar por instinto. Sus acciones son seguidas por una multitud de muertos que organizan una danza de la muerte con la música de Danny Elfman, y es un placer observarlo. Al igual que la animación, que es de muñecos, y resultó que estuvo a cargo del estudio Laika, que luego se destacó con las maravillosas «Coraline» y «Kubo y la búsqueda del samurái».
En el proyecto participó el recientemente famoso Alberto Mielgo. Resulta que Tim Burton cultivó talentos futuros. Pero su influencia difícilmente se puede sentir aquí; es un proyecto profundamente burtoniano. Está Johnny Depp, están la oscuridad y las reflexiones sobre la muerte, cada fotograma transpira atmósfera gótica. Burton puro, sin adulterar.
2.º lugar — Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet
Un día, entran en una barbería el capitán Jack Sparrow, Bellatrix Lestrange, Severus Snape y Peter Pettigrew. Suena a chiste, ¿verdad? Pues en realidad es el reparto del inesperado musical de nuestro héroe.
En casi ningún material promocional se mencionaba que «Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet» era un musical. Solo en uno de los cuatro avances promocionales de la película hay un fragmento donde Johnny Depp canta. Una semana antes del estreno se lanzó un avance publicitario internacional que también contenía números musicales. Todos los actores, sin excepción, pasaron una audición previa con el autor del musical, Stephen Sondheim.
A pesar de que la película recibió críticas mixtas en taquilla, debido al miedo de Johnny Depp a la sangre, que parecía más bien zumo de calabaza, el resultado fue una adaptación decente y la traslación a la pantalla de la historia del héroe del ciclo de «Penny Dreadful». Para el propio Burton, la película se convirtió en la más cruel y sombría en cuanto a su puesta en escena dentro de su filmografía.
1.º lugar — Sleepy Hollow
En «Sleepy Hollow», Tim Burton logró combinar plenamente sus fantasías desenfrenadas y su humor al borde del kitsch con una trama perfectamente viable, basada en la obra de Washington Irving sobre el Jinete sin Cabeza.
La atmósfera macabra de la película se compensa con la actuación excéntrica de un Johnny Depp que se acerca a la cima de su maestría actoral. El marco visual y musical está llevado casi a la perfección. Dan ganas de ver y revisar esta obra no solo en Halloween, cuando es especialmente relevante, sino también cualquier otro día en que uno quiera escapar de este mundo y sumergirse de lleno en una historia donde lo racional se encuentra con lo místico en una danza elegante y fascinante.
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