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«Vecinos de arriba» es una película sobre cómo una propuesta inusual de los vecinos puede convertirse en una sesión de terapia familiar.

El 7 de enero llega a las grandes pantallas la nueva película del célebre hombre de teatro español Cesc Gay, «Vecinos de arriba» (Sentimental). Esta cinta, rodada siguiendo los cánones teatrales, solo en apariencia se hace pasar por una comedia para mayores de 18 años, pero en realidad habla de cosas sencillas e importantes que no se suelen mencionar en los matrimonios de larga duración.

¿Arriba o abajo?

En la trama, Julio (Javier Cámara) y Ana (Griselda Siciliani), que llevan más de 15 años casados, invitan a cenar a sus vecinos Salva (Alberto San Juan) y Laura (Belén Cuesta). Lo picante de la situación es que del piso de los invitados suelen llegar sonidos de pasión, que irritan enormemente a Julio. Pero, en lugar de aclarar las cosas con vino y jamón, los protagonistas se enfrentan a que los desinhibidos vecinos de arriba les hacen una propuesta muy inusual, que podría cambiar radicalmente la vida de la pareja madura.

Vecinos de arriba 2021

Cesc Gay en «Vecinos de arriba» sigue los preceptos de «La masacre» de Roman Polanski: un solo evento enfrenta a dos parejas, dispuestas a chocar en un duelo verbal, despojándose de toda moral y principios. En los diálogos, el espectador encontrará mucha ironía y sarcasmo, una pizca de moraleja y una gran dosis de psicoanálisis. Y eso que una de las heroínas es psicóloga de profesión.

¿Qué es más importante: disfrutar de la vida o ser decente? ¿Hablar abiertamente de los problemas o guardarse los rencores acumulados? ¿Conservar la felicidad conyugal efímera o buscar el sentido en los placeres carnales? Todos estos temas se abordan en mayor o menor medida a lo largo de un diálogo que parece interminable.

Dentro de lo permitido

«Vecinos de arriba» es un típico filme de cámara, cuya acción no sale de un solo piso. Este recurso limita al mismo tiempo las posibilidades del autor de contar una historia de gran escala y le permite jugar con los matices, siempre que haya actores talentosos en el encuadre, creando una tensión palpable y añadiendo realismo a lo que sucede.

Vecinos de arriba Cesc Gay

El cuarteto de actores se reparte magistralmente los papeles: en la primera pareja, uno se cubre con sarcasmo en lugar de sincerarse sobre temas dolorosos, aportando la mayor parte del humor de la película, mientras que la otra prefiere la táctica de las insinuaciones; la otra pareja actúa más bien como catalizador de los análisis de los vecinos y como observadores externos.

Curiosamente, el espectador puede identificarse fácilmente tanto con los contradictorios protagonistas Julio y Ana, cuyo matrimonio no va del todo bien (problemas bastante cotidianos y universales), como con Laura y Salva, abiertos a todo lo nuevo en el sexo y las relaciones, que sin querer destapan una vieja herida de los vecinos e intentan analizar lo que sucede. Y esto sin duda beneficia a la película.

¿Vale la pena ver la película «Vecinos de arriba»?

«Vecinos de arriba» es una especie de dramedia conversacional que, aunque no es exactamente cine, tampoco es teatro. Parece una historia cómica, pero habla de cosas serias. Está limitada a cuatro paredes, pero es universal y comprensible en cualquier idioma del mundo. Si querrás pasar tu velada en compañía de personajes controvertidos y no muy agradables, es una cuestión abierta, pero se puede aprender mucho de la película de Cesc Gay.

Tráiler:

Agradecemos a la empresa ПРОВЗГЛЯД por los materiales proporcionados y por la distribución de la película en Rusia. Disfrútenla en los cines a partir del 7 de enero.