
«Canción del Diablo» es una película para quienes quieren hacer cosquillas a sus nervios y obtener alimento para la reflexión.
En los últimos años, el género de terror ha ofrecido al público las películas más audaces, inusuales y fascinantes, que garantizan no solo espectáculo, sino también alimento para la mente. Sin duda, a este grupo de películas pertenece la obra del irlandés Liam Gavin, «Canción del Diablo» (A Dark Song).
Un inicio de historia clásico
En la trama, Sofía, que perdió a su hijo hace 3 años, decide realizar un ritual oculto que le permita volver a ver a su pequeño. Alquila una casa en el campo y contrata a un experto en estos asuntos. Juntos se adentran en la naturaleza, se encierran durante varios meses en la casa y se preparan para llevar a cabo una peligrosa ceremonia mística.
Es poco probable que un inicio así pueda sorprender a los aficionados al cine de terror. Decenas, si no cientos, de películas ofrecen una trama similar en la etapa inicial, que a menudo se convierte en un absurdo espectáculo lleno de sustos. Pero el director de «Canción del Diablo» no siguió los caminos trillados y ofrece al público algo mucho más ingenioso e interesante.
¿Drama? ¿Thriller? ¿Terror?
Liam Gavin en su historia logra equilibrar hábilmente en la intersección de diferentes géneros, sin limitarse a lo superficial, sino aplicando con destreza las técnicas de cada corriente. La situación de la protagonista puede interpretarse como un drama familiar serio, ya que está dispuesta a sacrificar casi todo, incluso su propia dignidad, por la más mínima oportunidad de volver a ver a su hijo. Este dolor y las sensaciones asociadas son familiares para muchos, por lo que no es difícil empatizar con su decisión, por extraña que parezca.
La película también funciona a nivel de thriller, ya que describe hábilmente las complejas relaciones entre dos tipos de personalidades, y la atmósfera se intensifica de una escena a otra. Observar el enfrentamiento entre un grosero desarraigado, un déspota con alma sensible, y una madre callada pero valiente, es tan interesante como la posible aparición de fantasmas o ángeles guardianes.
Pruebas extremas, como pasar varios días sin comida, crean una tensión que no te suelta hasta el final. Por cierto, es muy difícil predecir el desenlace, e incluso si adivinas a dónde lleva la trama, el resultado no te decepcionará.
Al final, «Canción del Diablo» es un terror bastante sólido que, aunque no tiene abundancia de sustos, tiene algunas escenas que te pondrán la piel de gallina. En este sentido, la película de Gavin recuerda a otra película de terror atípica, «Babadook», que también escondía una fuerte historia emocional bajo la máscara del terror.
Escalofriante y atmosférica
Una de las principales virtudes de la película es que, con un mínimo de medios y decorados, los creadores sumergen sin esfuerzo al espectador en una atmósfera escalofriante de la que es imposible despegarse. Las ingeniosas escenas de preparación para el ritual, el episodio con la brasa de un cigarrillo en una habitación oscura, el toque final de la historia: todo está hecho a un nivel técnico que inspira confianza.
¿Vale la pena ver «Canción del Diablo»?
La película de Liam Gavin no se recomienda para personas especialmente impresionables, ya que es bastante pesada psicológicamente, tiene momentos desagradables y una atmósfera depresiva general que puede no ser del agrado de todos. Al mismo tiempo, si valoras el cine original con una historia fuerte, personajes interesantes y poco comunes, y te gusta reflexionar sobre lo que ves, la cinta «Canción del Diablo» satisfará todas tus expectativas.
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