Preview image

La película de Olivier Assayas «El engaño en Miami» trata sobre Cuba, espías, Fidel Castro y la compleja política. Pero, ¿es interesante verla? Vamos a averiguarlo.

El director francés Olivier Assayas, conocido por muchos espectadores rusos por sus películas con Kristen Stewart («Personal Shopper», «Clouds of Sils Maria»), este año ha emprendido un experimento peculiar. Su nueva obra «El engaño en Miami» está dedicada por completo a Cuba y se adentra en el terreno del thriller político.

Trama

La historia de la película comienza en Cuba a principios de los años 90, donde el piloto René (Édgar Ramírez) aborda un avión y vuela a Estados Unidos en busca de una nueva vida. En su tierra natal deja a su esposa Olga (Penélope Cruz) y a su pequeña hija, sin informarles de su plan. En su nuevo lugar de residencia, René se ve envuelto en la lucha por la libertad de los cubanos del yugo de Fidel Castro.

Otro refugiado, Juan Pablo (Wagner Moura), también piloto, se une a René y a otros cubanos amantes de la libertad, y maniobra entre sus propios objetivos y los deseos de los servicios de inteligencia estadounidenses.

Reseña de la película "El engaño en Miami"

La red de avispas

El título original de la película («La red de avispas») da una idea más precisa de la narración, sin dar pistas de una aventura trepidante y audaz, pero informando a los conocedores de la historia un importante trasfondo de los acontecimientos que se desarrollan en la pantalla.

En esencia, la obra de Assayas «El engaño en Miami» es un auténtico thriller político que sumerge lentamente al espectador en intrincados juegos de espías. Aquí, cualquier personaje puede resultar no ser quien dice ser, y cualquier trato o empresa puede tener consecuencias completamente inesperadas. Y todo esto se revela a través de los diálogos. No verás persecuciones, acción ni bravuconerías heroicas en esta película, y esto debe tenerse en cuenta antes de verla.

el engaño en miami

Contexto y conclusiones

La idea de Assayas es bastante curiosa, y las complejas relaciones entre Estados Unidos y Cuba pueden ser un terreno fértil para las historias más fascinantes. El problema del director, que también escribió el guion, es que el espectador no preparado (que sin duda es la mayoría) no alcanzará a captar la diferencia entre los personajes y organizaciones que aparecen en la pantalla.

Para alguien que no conoce bien la historia de Cuba, distinguir la llamada «Hermandad de Salvación» de los nacionalistas cubanos es una tarea imposible. Añada a esto los servicios de inteligencia estadounidenses que se entrometen constantemente, tratando de seguir a todos a la vez, y tendrá un lío en la cabeza asegurado.

Los problemas para explicar el contexto afectan no solo a la percepción general de la película, sino también al nivel de empatía con los personajes. Hay varios personajes clave en la historia, pero al espectador no le queda claro si René es un héroe o un traidor, por qué Juan Pablo actúa de una manera y no de otra, para qué se incluyen personajes femeninos en la trama que solo añaden más confusión. Y eso que el papel de Penélope Cruz en «El engaño en Miami» es quizás uno de los mejores. En el papel de la esposa mártir, la actriz se entregó al 100% e incluso un poco más de lo que merece el personaje presentado. En cambio, el talento de Ana de Armas no fue aprovechado por los creadores en absoluto, ya que solo le dieron el papel de una cara bonita y un simple complemento para el personaje de Wagner Moura.

Penélope Cruz El engaño en Miami

El deseo de matizar la lucha masculina por la justicia a través del prisma de sus relaciones con las mujeres es comprensible y, en principio, aceptable, pero el nivel en que se ejecuta en la película «El engaño en Miami» deja mucho que desear.

Quizás si Assayas hubiera realizado su idea en formato de miniserie, habría logrado establecer los énfasis correctos, diluir las sutilezas de la geopolítica con empatías simples y comprensibles para el espectador común, pero en el formato de una película de 2 horas, lamentablemente, no lo logró. E incluso el absolutamente maravilloso Gael García Bernal, que ameniza la monótona narración a mitad de la película, no salva la situación.

Tráiler:

https://www.youtube.com/watch?v=3X4y7ke9Yhw