

La cuadragésima tienda vinificada, donde hoy estrellamos solemnemente dos botellas de espumoso contra el suelo, resultó ser la tienda a la entrada de Peredelkino y sus alrededores.
Ahora los pícnics y paseos por la zona pueden adquirir colores un poco más alegres, el refrigerador con espumosos está en su lugar🥂
Cuarenta tiendas, quizás no sean muchas, pero teniendo en cuenta los recursos limitados y un equipo ultrapequeño, ya no da vergüenza.
Dicen que el cuarenta no se celebra especialmente, así que el espumoso ceremonial se pospone para el cuadragésimo primero, que ya falta poco.
Si usted o sus amigos viven o visitan Peredelkino, por favor comparta con ellos la información sobre la nueva tienda🫶
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