Bueno, hacía tiempo que no había recetas, así que aquí tenéis una de temporada, rápida, sabrosa y ya probada con amigos.

Para todo el proceso necesitamos:
Albaricoques
Ricotta
Tomillo
Miel
Nueces

Elige una ricotta más cremosa, no la tipo requesón como la mía en la foto, quedará más estético.

1. Corta los albaricoques por la mitad o en cuartos.

2. Hornea los albaricoques durante 25 minutos a 180 grados, para que queden suaves y ligeramente caramelizados.

3. En un plato, coloca la ricotta, extiéndela uniformemente, y encima añade los albaricoques horneados. Espolvorea con tomillo fresco y nueces, rocía con miel. Sirve con una baguette.

Voilà, sois magníficos 🤌

Si quitamos el tiempo de horneado de los albaricoques, el tiempo total invertido es de unos dos minutos o una hora, como dicen los hombres de verdad.

Es mejor elegir albaricoques naranjas, tienen más jugo, se caramelizan mejor y quedan más bonitos en la foto.