
En la blogosfera vinícola occidental hay revuelo por los precios, pero a diferencia de nuestra realidad, todo se debe a los precios bajos.
Una botella de vino «Trebbiano — Pinot Grigio» (categoría Puglia I.G.T.) en un supermercado en Francia por 0,54 euros.
En esta cantidad están incluidos el IVA (9 céntimos) y el impuesto especial (3,1 céntimos); por lo tanto, el precio sin impuestos ni margen de la cadena (si es que existe) es de 0,42 euros, que apenas supera el costo de la propia botella de vidrio y otros componentes.
Además, están los costos de logística, etc.
Este no es, por supuesto, un precio sistemático y constante, sino más bien un factor de sobreproducción.
La bodega decidió obtener algo de efectivo de alguna manera, en lugar de quedarse con el material vinícola por más tiempo.
Estas son las realidades (no solo en Italia, por cierto).
Comentarios
0Aún no hay comentarios.