No me gustan los pasantes. Les cuento por qué.

Estoy trabajando en un proyecto federal. 8500 participantes. 1000 empleados y contratistas. La construcción del festival literalmente en el campo.

Llega una maravilla de 18 años.

En un mes debe completar una pasantía.

La envían con el director de comunicaciones, es decir, conmigo. Por si acaso sirve.

En un mes es imposible integrar a un empleado novato en un proyecto tan grande, y además no es necesario.

Pienso mucho, decido asignarle un pitch siguiendo instrucciones claras.

La primera noche recibo: "En Irkutsk solo me respondió una redacción por teléfono...".

Escribo: "Ksyusha, en Irkutsk ahora son las ocho de la noche".

Al día siguiente recibo una estrategia de trabajo con medios. Hecha por una red neuronal. Con publicaciones inexistentes.

Le explico que en un proyecto con dinero y apoyo estatal, no se necesita una estrategia. Menos aún tan cruda.

Pasa otro día y me doy cuenta de que las tareas no se han hecho en absoluto, y el chat de Telegram ha sido eliminado.

Tiempo y esfuerzo perdidos.

Y así siempre con los pasantes.

Esto debería verse de otra manera, respetadas universidades.

Cuéntenme, ¿han tenido alguna experiencia positiva?