
No sé cómo estén ustedes, pero yo llevo dos días con la cabeza que se niega a pensar, y eso que afuera solo hace +30 °C.
Si abro las noticias, me doy cuenta de que todavía nos ha ido bien. Europa literalmente se derrite. En España y Francia las temperaturas llegaron a 📌45 °C, y la OMS informó de más de 1300 muertes excesivas relacionadas con el calor en Europa desde el 21 de junio.
Por eso decidí que quizás no está de más recordar por qué las altas temperaturas son tan peligrosas.
El cerebro, al sentir sobrecalentamiento, envía sangre a la piel para enfriarse.➡️El corazón tiene que bombearla más rápido.➡️Si además no se bebe agua, el volumen de sangre disminuye, se vuelve más espesa y la carga sobre los vasos aumenta.
Luego, en los informes, todo puede resumirse secamente: «infarto», «ictus». Los riñones no reciben suficiente sangre, con el sudor se pierden electrolitos, y el corazón, sin el equilibrio habitual, puede descompensarse.
Resulta que el calor no mata tanto por sí mismo, sino que remata a aquellos cuyo sistema ya funcionaba bajo una carga elevada.
De ahí la respuesta a la pregunta de por qué algunos ya se sienten aturdidos a +30 °C, mientras que otros a +40 °C van alegremente por un tercer café. No es cuestión de fuerza de voluntad ni de debilidad norteña. Quien se va acostumbrando gradualmente al calor, en unos días o semanas reajusta todo su sistema de enfriamiento: empieza a sudar antes y de manera más eficiente, el sudor pierde menos sales, la circulación sanguínea se vuelve más estable.
Y aquí resulta que el entrenador más accesible para este ajuste es la sauna🌟. El calor regular, si se aborda con sensatez, realmente puede activar mecanismos de adaptación similares.
Y otro dato conocido: +30 °C en aire húmedo pueden sentirse más pesados que +40 °C en aire seco. El sudor debe evaporarse: ese es nuestro principal aire acondicionado incorporado. Cuando la humedad es alta, la evaporación se estanca y el sistema de enfriamiento empieza a funcionar como un viejo ventilador en una oficina: hace ruido, pero sirve de poco.
Así que mi pesada cabeza de hoy parece no ser un capricho, sino una señal honesta: el sistema de enfriamiento necesita agua, sombra y un descanso. Voy a servirme un poco de agua mineral.
¿Y ustedes cómo soportan el calor: se derriten ya a +28 °C o solo se activan a +40 °C? ¿Con qué se salvan?
@nastroi_zdorovie 🎧
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