Tengo tantas ganas de gestionar todas estas redes sociales con confianza e interés

Publicar spoilers, imágenes bonitas, memes, compartir alegrías como "¡hurra, el cómic cumple siete años!", simplemente charlar y llamar la atención sobre mi trabajo, mis personajes, contar algo sobre ellos. Compartir alegría o, por el contrario, inseguridad.

Pero dentro hay un pequeño gnomo dañino que constantemente me agarra la mano y susurra con maldad: "no molestes a los seguidores", "a todos les importa un bledo, Dios", "ahora mismo alguien se dará de baja solo por enviar un post extra con contenido inapropiado", "ya están hartos de ver esas imágenes, ¿por qué las pones delante de sus narices cien veces?" y así sucesivamente

Y la mano se aleja por sí sola de la ventana de publicación, porque siento que tengo cientos de páginas de historia, dibujos, diálogos, pero parece que no hay nada que mostrar, todo es aburrido, no muy bonito y ya cansado para todos

Lo estoy superando, jeje. Por ahora va con dificultad.