






Ayia Napa. Welcome to St. Tropez
El ambiente de los tres días que pasamos allí se describe bien con la canción Welcome to St. Tropez.
Ayia Napa es una ciudad de cinco calles. Dos tranquilas y turísticas junto al mar, con cafeterías, restaurantes y souvenirs. Es agradable pasear por ellas durante el día, comer helado e ir a la playa central. Por la noche, las otras tres cobran vida con bares, discotecas y todo tipo de manifestaciones de libertinaje.
El primer día de nuestra llegada conocimos a DJs rusos locales que nos consiguieron pases para la fiesta, ahorrándonos un total de 40-60 euros. La Ayia Napa nocturna está llena de gente buscando diversión y aventuras, deseando bailar y pasarlo bien en compañía de amigos o nuevos conocidos. La alta concentración de locales en un solo lugar permite hacerlo sin problemas. La temporada comienza en junio-julio, pero incluso a principios de mayo había bastante movimiento.
En la otra parte de la isla (durante la primera mitad del viaje) nos movimos en coche alquilado, y allí mismo alquilamos scooters y un buggy; esto último es la forma más cómoda de explorar los alrededores.
Logramos encontrar un zen especial en el Cabo Greco, un banco con vistas a la península que se adentra en el mar Mediterráneo más azul. Pequeñas lagartijas correteando a nuestro alrededor y nada más. Silencio y paz.
También hay lugares donde se puede saltar al agua desde 10 metros (ver video), además de muchas playas alrededor e incluso una casa de póker.
En resumen, nos gustó (ver última foto), y tengo la sensación de que para sentir completamente el ambiente de este lugar, hay que venir unos 7-10 días. Y lo principal: relajarse, y entonces la isla sin duda te aceptará :-)
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