¿Por qué me gusta este tema?

Porque en realidad es muy antiguo. Muy, muy antiguo. Recordemos películas como El hombre bicentenario, o el monstruo de Frankenstein, o incluso el mito de Galatea. La humanidad parece preguntarse constantemente si se puede animar algo creado a su imagen y semejanza. Estatuas, gólems, robots, IA jaja. ¿Qué tan vivos son realmente? ¿Tienen conciencia de sí mismos? ¿Dónde termina lo humano y comienza lo artificial? ¿Existe siquiera ese límite? Es uno de mis temas favoritos, resulta. Así que no es sorprendente que lo haya incorporado en mi historia. Es más, literalmente uno de los personajes clave tiene la capacidad de animar objetos inanimados; creo que ya saben quién es, porque se ha mostrado en páginas anteriores. Solo queda recordar quién y cuándo lo hizo 😁

Por supuesto, tengo mi propia opinión al respecto, pero no la expresaré aquí y ahora. Como ya escribí, este es uno de los temas de mi cómic, y no sé ni me gusta transmitir algo de manera unilateral. Por eso, mis personajes siempre discuten y se demuestran cosas entre sí, y casi nunca alguien sale completamente convencido de la razón del otro. Porque en el mundo nunca hay algo absoluto. Yo mismo aprendo a ver las cosas desde la mayor cantidad de perspectivas posible. Así que también daremos vueltas a este tema con cuidado 😁 Espérenlo