Después de que Google dejó de admitir pagos para desarrolladores rusos, muchos decidieron que vender productos digitales a través de Google Play ya no era posible. En realidad, esto no es del todo cierto. Las oportunidades ciertamente se han reducido significativamente, pero existen varios modelos de trabajo que los desarrolladores de aplicaciones móviles utilizan hoy en día. Cada uno tiene sus propias ventajas, limitaciones y características legales.
Registro de una empresa extranjera
La opción más confiable y a largo plazo es trasladar completamente la actividad comercial fuera de Rusia. Para ello, los desarrolladores registran una empresa en otro país, abren una cuenta bancaria y crean una nueva cuenta de desarrollador de Google Play ya para la entidad legal extranjera.
En la práctica, con mayor frecuencia se consideran Kazajistán, Armenia, Kirguistán, los EAU, el Reino Unido o los EE. UU. Después de registrar la empresa y abrir la cuenta, los pagos por compras en Google Play comienzan a llegar exactamente a esa cuenta extranjera. Desde el punto de vista de Google, este esquema es completamente legal y cumple con las reglas de la plataforma, ya que el vendedor se convierte en una empresa extranjera.
Esta opción requiere ciertos costos para el registro del negocio, el soporte contable y los servicios bancarios, pero es precisamente esta la que permite utilizar sin restricciones las compras integradas de Google Play y construir un producto internacional que no dependa de las restricciones rusas.
Venta a través de su propio sitio web
En los últimos años, Google ha suavizado gradualmente los requisitos para métodos de pago alternativos. En algunos países, los desarrolladores pueden usar sistemas de pago externos o dirigir a los usuarios a su propio sitio web para realizar la compra. Las posibilidades concretas dependen de la región del usuario y de las reglas vigentes para el país correspondiente.
Este modelo es especialmente conveniente para servicios que ya tienen su propio sitio web y aceptan pagos a través de Stripe, Paddle, Lemon Squeezy u otros sistemas de pago internacionales. En este caso, la aplicación móvil se convierte en un cliente conveniente del servicio, y la compra en sí se realiza fuera de Google Play.
Es importante entender que este método no elimina la necesidad de tener una infraestructura de pago internacional funcional. Si el desarrollador todavía utiliza el esquema ruso para recibir pagos, el problema persiste. Por lo tanto, la venta a través del sitio web se usa con mayor frecuencia junto con una empresa extranjera o un operador de pagos extranjero.
Aplicación gratuita y licencia en el sitio web
Otro modelo popular es abandonar por completo la venta de productos digitales dentro de la aplicación. El usuario descarga la aplicación de forma gratuita, se autentica y luego la aplicación verifica la existencia de una licencia pagada en el servidor del desarrollador.
El pago en este caso se realiza exclusivamente a través del sitio web. Después de una compra exitosa, la cuenta del usuario recibe el nivel de acceso necesario y la aplicación abre automáticamente las funciones de pago después de iniciar sesión. Este enfoque ha sido utilizado durante mucho tiempo por muchos servicios SaaS, plataformas educativas y aplicaciones corporativas.
La principal ventaja de este modelo es que la lógica de compra se separa por completo del cliente móvil. La aplicación se convierte simplemente en una forma de acceder a un servicio ya adquirido. Esto simplifica la transferencia de usuarios entre plataformas y reduce la dependencia de las políticas de las tiendas de aplicaciones. Al mismo tiempo, es necesario monitorear cuidadosamente los requisitos actuales de Google Play para que la interacción de la aplicación con el sistema de pago externo cumpla con las reglas de publicación vigentes.
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