Brochetas y jinkali de carretera ya han aparecido en mis reseñas, es hora de pasar a un nuevo nivel.

En el refectorio del Monasterio de San Andrés hay una gran selección de pasteles, galletas y todo tipo de tartas; el chef principal es griego, por lo que donde corresponde se añade ralladura de cítricos, frutos secos y algo más no muy claro; lo consideraremos insinuaciones griegas.
Hay una "patata" de autor, le doy un me gusta, a los pasteles con frutos secos/cerezas también les doy un me gusta.

Precios: de 100 a 230 rublos, sentarse junto a la ventana con vistas al malecón es gratis.
Además de dulces, también hay comida normal; el menú estará en los comentarios.

El territorio del monasterio está muy bien cuidado y lleno de gatos perezosos, en resumen, una bendición.
Sobre el monasterio se cierne el edificio de la Academia de Ciencias de Rusia, un vecindario un tanto irónico.

Entren si pasean por Vorobiovy, solo que al refectorio en el fondo del patio, no a la casa de té en la entrada.

📍Refectorio de San Andrés
📍Malecón de San Andrés, 2