Recoger pedidos es tan emocionante 🙈
Y mientras tanto ya son cuatro. Cuando llegó el primero, entré en pánico, luego llegó el segundo y el pánico aumentó, porque la fecha límite era muy cercana. El pánico crecía también porque el yeso que pedí, atraída por el bajo precio, resultó ser de construcción, no escultórico como decía en el sitio. Dima vino al rescate: él y Nastya fueron en bici a la tienda Leonardo más cercana y me compraron yeso normal. Así que el proyecto es familiar 😅
Pero las aventuras no terminan ahí. Pedí yeso nuevo (el de Dima se acabó). Y voy tan ilusionada al punto de recogida, y me dicen: "No te voy a dar tu yeso". A mis débiles intentos de objetar "pero lo necesito hoy", me señalaron la puerta y dijeron "vuelve más tarde" 🫠 Le conté a Dima, y él fue a resolverlo. Y mientras iba, al parecer los empleados del punto de recogida lograron desembalar las cajas (que era justo la razón de la negativa) y me dieron el yeso sin problema. Por eso a la una y media de la madrugada estoy recogiendo pedidos, todavía igual de ilusionada.
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