Todos los días, en el patio de la casa en la calle Román Brianskogo, 6, una mujer pasea a un perro lobo checoslovaco justo en el patio de juegos infantil. Allí hay un cartel que prohíbe pasear perros. El perro no lleva bozal y la correa es larga. Los vecinos dicen que esto pone en peligro a los transeúntes y a los niños en el patio de juegos.

@newbryansk32