En Barnaul la semana pasada discutieron la acción de los alumnos de quinto grado Artur y Verónica. La mañana del 5 de febrero, camino a la escuela, los niños notaron un cachorro cerca de una casa en la calle Georgy Isakov. La perrita tenía las patas traseras congeladas al suelo.

Calentaron al cachorro, lo llevaron a un lugar cálido y lo entregaron a especialistas. En la clínica "Nika" y en el refugio "Territorio de Salvación" diagnosticaron: congelación y necrosis de tejidos. Durante varios días, a Lapka, como la llamaron, le pusieron sueros e inyecciones, la vigilaban las 24 horas.

Ahora se sabe que el cachorro sobrevivió y encontró un hogar. Ahora la perrita se llama Dusya, le encontraron dueños en Novoaltaysk. En casa de Dusya también apareció un nuevo vecino, el pastor alemán Archi, que le cedió su caseta.

Artur y Verónica dicen que les afectó que muchos adultos pasaran de largo. Los niños agregaron que ellos no actuarían así y no dejarían a un animal en problemas.

@newsBarnaul22