A partir del 1 de marzo de 2026, las marcas deberán pasarse al ruso. Los nombres en alfabeto latino en lugares públicos deberán traducirse al ruso o duplicarse en cirílico. Este requisito afectará a tiendas, cafeterías, salones, sitios web, marketplaces, medios de comunicación y redes sociales. Será necesario cambiar carteles y pancartas, menús y listas de precios, descripciones de servicios, envases e instrucciones, así como sitios web y páginas en redes sociales.

@newssaintpetersburg78