🆘 Plástico. Nuestra bolsa vuelve a nosotros para cenar

Estamos acostumbrados a pensar que el plástico es simplemente feo: botellas en la playa, bolsas en el parque. Pero la verdad es mucho más grave.

Científicos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología están dando la alarma: el plástico no se descompone, se convierte en microplástico y permanece para siempre en el medio ambiente, liberando tóxicos "químicos eternos" (PFAS) y metales pesados.

Estas sustancias envenenan el agua de lagos y estanques, las beben las aves y los animales, y luego llegan a nuestra mesa con la carne y el pescado.
⚡️ Dato curioso: ¿Sabes qué son los PFAS y por qué se les llama "químicos eternos"?

Es un grupo de sustancias sintéticas que se utilizan para dar a los objetos propiedades repelentes al agua y antiadherentes (como en utensilios de teflón o ropa impermeable).

Su principal característica es que en la naturaleza NO SE DESCOMPONEN. En absoluto. Nunca. Se acumulan en el suelo, el agua, los organismos y viajan por la cadena alimentaria durante años.

El plástico es una de las fuentes de su migración a la naturaleza.

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