Vi 'El forastero' de François Ozon, y hacía tiempo que no sentía algo así: después de verla, quería quedarme en silencio

Necesité un tiempo para asimilar lo que había visto. Y qué bellamente filmada está: tanto el trabajo espectacular con la luz (tanto en espacios cerrados como al aire libre), como los énfasis en la corporalidad, que permiten sentir el calor que experimenta el protagonista (parecía que este aspecto del libro era imposible de adaptar, ¡pero no!). Además, la lectura fresca de la fuente original con la adición de pensamientos poscoloniales resultó bastante acertada.

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