Sobre la enseñanza

Estoy dando un curso de análisis de sistemas para estudiantes de primer año de innovación y cada vez me sorprendo pensando que esta materia es el principal divisor entre una presentación bonita y un producto real.

Los innovadores necesitan el análisis de sistemas no para convertirse en analistas de datos, sino para:
— No reinventar la rueda que ya está patentada
— Entender dónde hay un agujero en el modelo de negocio que ninguna idea genial puede tapar
— Convertir los "deseos" en requisitos con los que se pueda construir un prototipo


Ayer en clase analizamos un caso: una startup va a un inversor con una presentación, y él hace tres preguntas sobre el sistema. Y la startup fracasa porque pensaba en la misión, no en el sistema.

Lo más valioso que saco yo mismo de la enseñanza es poner a prueba mis propios conocimientos. Cuando explicas a los de primer año cómo descomponer un sistema complejo en elementos simples, te das cuenta: el 90% de los problemas en innovación se deben precisamente a que no se ha desglosado todo a tiempo.