Si en las startups de TI y B2C todo está bien, allí el negocio se inventa para un nombre genial, y no al revés. Pero en el mundo de deep tech, B2B y corporativo no es tan así. Encontrar un proyecto con el nombre "Química industrial para mejorar la eficiencia de los procesos de transporte de fluidos petroleros" es fácil, casi todos piensan que un nombre poco serio es el camino al valle de la muerte.

Pero para estas áreas, un naming adecuado no es menos importante. El proyecto debe ser recordado desde los primeros pitches, cada vez que estás en el escenario, alguien en la sala intercambia opiniones sobre ti, el nombre se pronuncia cientos de veces y se recuerda. Y no solo el nombre, sino también el problema que resuelve. Luego esto funcionará en sentido inverso: tu oyente tendrá un problema y recordará el nombre. Ahora, sin mirar arriba, ¿intenta recordar el nombre de mi ejemplo?