Existe un fenómeno: las personas que juegan en el casino y ganan, apartan la cantidad inicial de dinero que trajeron consigo, y a todo lo demás lo llaman "dinero de la casa" y juegan con él sin preocuparse, con mayor riesgo y sin miedo a perder. Esto viola el principio de multifuncionalidad del dinero y solo mentalmente lleva al jugador a un estado de seguridad. El dinero ganado ya es suyo, al igual que el que trajo consigo.

Los emprendedores principiantes a menudo caen en esta trampa mental cuando no quieren hacer una inversión inicial o la hacen extremadamente baja, deseando invertir y desarrollar el negocio solo con sus ganancias. Lo mismo ocurre al recibir inversiones: muchos rechazan o posponen esta oportunidad. Y como no hay dinero para desarrollar el negocio, ¿qué hacen todos en esta situación? ¡Correcto! Hacen el producto con sus propias manos, sin venderlo, sin invertir en marketing, sin desarrollar el producto a la velocidad necesaria.

¿Qué hacer y cómo combatir esto? En primer lugar, tan pronto como sientas que en lugar del trabajo de fundador empiezas a asumir el rol de quien hace el producto, respóndete a la pregunta: "¿Por qué no confío tanto en mi producto que hago todo yo mismo, en lugar de contratar profesionales y buscar dinero para ello? ¿Qué cifras y experimentos necesito para que yo o los inversores crean en la startup?".

P.D. - yo mismo soy víctima de este error y siempre intento superarlo, y no es nada fácil.