A esta pregunta, absolutamente todos los emprendedores B2B responden correctamente, pero en realidad solo unos pocos lo hacen. Y la pregunta es simple: ¿qué es más importante conocer, tu producto o los procesos en el negocio del cliente?

Si un emprendedor no entiende cómo exactamente el consumidor utiliza el producto y obtiene un beneficio económico de ello, entonces su propuesta comercial necesitará ser interpretada. Y eso supone un gasto energético adicional que no todos están dispuestos a asumir. Por lo tanto, al estudiar el negocio de nuestro cliente y sus procesos, podemos hacer una propuesta precisa que no requiera esfuerzo para comprender su valor.