Y quería convertirse en el nuevo 'Drive'...

Por fin vi 'Atraco en Los Ángeles' con un reparto de superestrellas: Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Halle Berry, Barry Keoghan, etc. Tuve la sensación de que la película no tiene personalidad propia, quería parecerse a todo en todas partes a la vez: de 'Drive' tomó el rollo del conductor silencioso con su código moral, de 'Heat' el enfrentamiento entre ladrones y policías, de 'El socio' un poco de locura (de eso se encarga Keoghan).

Y en esta mezcolanza no hay nada único, y no todos los componentes funcionan como deberían. El mismo Hemsworth con cara de póker no es ni por asomo el Gosling de 'Drive', por más que intente fruncir el ceño con esfuerzo.

Quizás lo único que realmente lograron fue la atmósfera general. Gracias a la música, a la imagen sombría, al profesional cansado interpretado por Ruffalo. Pero incluso eso los creadores lograron arruinarlo con un final feliz empalagoso para la mayoría de los personajes.

En fin, ni chicha ni limoná, ni 'Drive'.