El egresado adquiere conocimientos y se incorpora al entorno profesional. Una carrera estable hoy en día suele requerir trabajar en una gran empresa o crear su propio negocio.

Sin embargo, la creciente incertidumbre y la velocidad de los cambios están generando nuevas exigencias.

La universidad ahora debe desarrollar no solo conocimientos especializados, sino también competencias clave: adaptabilidad, pensamiento sistémico, capacidad de aprendizaje continuo.

Para las empresas, esto significa la necesidad de pasar de la simple contratación de egresados a una asociación estratégica con las universidades.

¿Y qué pasa si la asociación no es solo I+D, sino una colaboración con startups apoyadas por el fondo de la startup studio universitaria?