Acogedor café armenio en Vavilova - Lamadjo.

No pedimos el lamadjo en sí, pero el kharcho, los khinkali y el shashlik estaban deliciosos.
Los khinkali son diferentes a los habituales, mucha carne y hierbas, el caldo escasea, pero todo es sabroso, es simplemente otra interpretación.

El menú es bastante amplio (incluso hay un litro de khash), habrá que volver.

En el café hay una tienda de productos armenios, por si necesitas acedera de caballo, allí la tienen.

Después de comer, en la parada a 30 metros, puedes tomar un tranvía hasta Chistye Prudy e intentar quemar lo comido.

📍Vavilova, 52 k1
📍Lamadjo