Por cierto, del post anterior se desprende la razón por la que soy escéptico respecto a las agencias boutique.

En su momento jugamos a ser boutique y pisamos exactamente el mismo rastrillo que describí en el post anterior. No se puede concentrarse demasiado profunda e individualmente en TODOS los clientes. La pérdida de incluso uno de ellos será muy dolorosa.

Una agencia es una cadena de montaje, y los servicios deben estandarizarse, llevarse a algún máximo de calidad que puedas ofrecer. Y deben prestarse de la manera más «mecánica» posible, según un estándar, a cualquier hora del día.

Solo así es posible la escala. Sin esto, la agencia o se mete en el bolsillo de una gran marca y se queda allí hasta morir, o se ve obligada a trabajar con clientes que no saben lo que quieren, pero te vuelven loco y te piden que juegues con las fuentes.

Y con ellos, como todos sabemos, se puede perder.