
Mis últimas situaciones de vida y conversaciones en sesiones resaltan vívidamente el mismo tema. Y quién soy yo para no seguir profundizando en ello. Hoy sobre el hábito de vivir como un caballo de carreras, cuando solo existe la meta hacia la que hay que galopar, saltando todos los obstáculos, y a tu alrededor parece que no existe nada. Decidí entender cuál es el peligro de este enfoque y cómo cambiarlo.
Cuando nos enfocamos exclusivamente en el resultado e ignoramos el camino en sí, nuestro cerebro, lenta pero seguramente, comienza a agotarse. No es solo cansancio, es un fallo sistémico llamado agotamiento emocional.
¿Cómo ocurre?
El agotamiento no se desarrolla en un día. Al principio, la persona puede sentir entusiasmo, pero si no disfruta del proceso en sí, con el tiempo esto lleva al agotamiento. El cuerpo comienza a desconectar la capacidad de experimentar emociones, y entonces incluso la victoria más esperada no trae alegría.
Cómo se manifiesta el agotamiento:
➖Agotamiento emocional: Estás agotado, las emociones se embotan, desaparece la capacidad de alegrarse
➖Sensación de falta de sentido: el trabajo (estudio, proyecto) se convierte en una rutina sin sentido ni interés. Aparecen pensamientos: "¿Y para qué necesito esto realmente?"
➖Desvalorización: empieza a parecer que tus esfuerzos no valen nada, la eficiencia baja, y con ella la motivación.
Si has notado esto en ti mismo, te propongo detenerte. Aprender a estar en el proceso no se logra de una vez. Pero se puede empezar con pequeñas acciones.
6️⃣Dividir tu gran camino en pequeñas etapas reales (una semana laboral, un proyecto o una pequeña parte de un plan global).
2️⃣Para cada "pasito", inventar su propio significado, objetivo, encontrar qué en ese paso puede traer más alegría.
3️⃣Cualquier período que elijas para un paso, es importante establecer de antemano "puntos" en los que te detengas y pienses: ¿cómo estás ahora? ¿Qué te gusta? ¿Qué se puede cambiar? ¿Cómo puedes apoyarte? ¿Qué tareas son más importantes, cuáles se pueden posponer?
🎉Asegúrate de "celebrar la victoria" al final de la etapa: notar lo que lograste, gracias a qué cualidades/acciones, felicitarte a ti mismo.
La capacidad de disfrutar el proceso no es un lujo, sino un mínimo básico. Cuando encuentras alegría en el camino mismo, y no solo en el punto final, mantienes tus recursos emocionales, conservas la motivación, te proteges del agotamiento. La diferencia es enorme: por un lado, un caballo de carreras que corre y corre hasta caer. Por otro, un paseo donde puedes detenerte, respirar, mirar a tu alrededor y notar que el camino en sí mismo puede ser interesante.
¿Cómo estás con esto?
🤪 - corro
🥰 - disfruto
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