Al estar en varias comunidades empresariales, observo a decenas de emprendedores. Y en los últimos años he entendido que la diferencia entre los que crecen y los que se estancan no está en el nicho ni en el equipo.

Los que realmente crecen empiezan el día con una tarea clave. No con una lista de 15 cosas. No revisando el correo. No con llamadas. Sino con esa tarea que impulsa el negocio hacia adelante. Y la atacan cada día.

Los que se estancan en la misma facturación durante años siempre están muy ocupados. Llamadas, operaciones, aprobaciones. Pero si les preguntas al final del día qué hicieron para hacer crecer el negocio... No pueden responder concretamente. Cuando parece que trabajas como un condenado pero los números no cambian, probablemente estás haciendo muchas cosas necesarias, pero no las principales.

Estar ocupado no es productividad. Es una imitación de ella.

Una pregunta que me ayuda a no caer en esto:
«Si hoy solo pudiera hacer una cosa, ¿cuál sería?»

Como recordatorio, incluso me generé un fondo de pantalla para el escritorio. ¡Úsenlo!

Mi canal: Ilya Kramnik