La tristeza no aparece porque haya pasado algo malo, sino porque...
bueno, porque ya se ha convertido en un hábito.

Por qué las emociones se convierten en hábitos
Cuando una y otra vez experimentas el mismo sentimiento en situaciones similares, el cerebro como que traza un camino separado para ello: las neuronas se conectan cada vez más fuertemente entre sí, y con el tiempo ese camino emocional se vuelve habitual. Con el tiempo, esa emoción comienza a activarse casi automáticamente: el sistema nervioso ya la espera. E incluso si la emoción es desagradable, el cuerpo la considera familiar y segura.

Hay dos trampas en las que caemos
1️⃣ Supresión de emociones
Cuando te prohíbes la tristeza, la ira, el miedo: no las muestras, no las reconoces, las encierras dentro de ti. Pero no desaparecen, aumenta la tensión interna. Es como meter una pelota bajo el agua: en algún momento saldrá disparada con más fuerza.

2️⃣Vivir en las emociones
Cuando te sumerges en cada emoción sin discernimiento: permites que la ira controle tus palabras, que la tristeza te paralice, que la ansiedad controle tus decisiones, esto se vuelve destructivo.

El punto medio es dominar habilidades de regulación emocional. Esto es cuando:
😍Identificas la emoción: es ira/tristeza/resentimiento/miedo
😍Reconoces su derecho a existir
😍Haces una pausa, no reaccionas de inmediato
😍Eliges cómo actuar mejor en paralelo con la emoción, no en contra de ella

Cómo se ve:
▶️ Estoy enojado. Sí, no me gusta ese trato. Necesito unos minutos - espero a que la ira se calme, actúo con la "cabeza", no con las "emociones".

Para esto necesitas aprender a rastrear no solo la reacción, sino también la situación que la desencadena.

Lo analizaremos más adelante.
Por ahora, intenta en el momento en que experimentes una emoción fuerte rastrear qué pensamiento la provocó (el primer pensamiento). Es una habilidad, y puede que no funcione a la primera. Pero como cualquier hábito, requiere práctica.

#esto_ayudará