Ayer leí un artículo científico de la revista Nature (2023) que decía que los artículos científicos y las patentes son cada vez menos innovadores: los autores analizaron 45 millones de trabajos durante 60 años y lo demostraron cuantitativamente.

Me interesó porque está directamente relacionado con mi tesis sobre inversiones de capital de riesgo, y esto es lo que descubrí:


Un avance es cuando tu trabajo hace que los anteriores queden obsoletos.
Los autores dividieron todos los trabajos científicos en dos tipos: unos desarrollan y fortalecen el conocimiento existente, otros lo anulan; los investigadores posteriores dejan de citar lo que había antes.
En resumen:
la verdadera contribución a la ciencia no se mide por el número de citas, sino por cuánto tu trabajo cambió la dirección de todo el campo científico.


El volumen de publicaciones aumentó, pero el número de avances no.
A pesar del crecimiento exponencial en el número de artículos y patentes, el número absoluto de trabajos innovadores se ha mantenido constante durante décadas (ver imagen).


Las mismas fuentes de información son una de las razones de la disminución de la innovación.
Los científicos e inventores se han vuelto más dependientes de un conjunto cada vez más reducido de fuentes: citan los mismos trabajos principales, se citan cada vez más a sí mismos y utilizan fuentes cada vez más antiguas.
En resumen:
leer fuera de la propia especialización es una condición para crear un trabajo innovador.


El título del trabajo revela su tipo.
Los autores encontraron un cambio en los verbos:
En la década de 1950 predominaban palabras como "descubrimiento", "determinación", "creación"; hoy han sido reemplazadas por "mejora", "aplicación", "evaluación".
En resumen:
si en el título de tu trabajo predominan palabras como "mejora" y "aplicación", lo más probable es que estés consolidando trabajos existentes, no creando algo innovador.


La autocita es un indicador de estancamiento intelectual.
En resumen: Cuanto más cita un científico sus propios trabajos anteriores, menos innovadores son sus nuevos trabajos. Estadísticamente, es uno de los predictores más fuertes de la disminución de trabajos innovadores.
En resumen: si construyes solo sobre lo que ya has hecho tú mismo, profundizas el surco, no abres un nuevo camino.


Por lo tanto, al evaluar cualquier trabajo científico o patente, vale la pena prestar atención a la lista de referencias y al vocabulario del título.