
Objetivo de la sesión: «Quiero dedicar tiempo al aprendizaje y entender cómo hacer todo y planificar para no sentir pesadez, culpa e irritación».
La clienta contó que comenzó un curso de formación, pero no pudo completarlo. Le asusta la enorme cantidad de información, por lo que no hace nada y constantemente siente pesadez por ello. Y si lo hace, se sumerge en el aprendizaje y se culpa por no dedicar tiempo a la familia. En la superficie parecía que el problema era solo la organización del tiempo. Pero cuando empezamos a analizarlo, quedó claro: detrás de esto hay miedo. Y no solo uno.
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— Miedo a que no funcione y todos los esfuerzos sean en vano.
— Miedo a que funcione, y entonces tendrá que trabajar mucho, sin descanso ni tiempo para la familia.
— Y también miedo a arruinar la relación con su marido si se vuelve «demasiado independiente» en caso de éxito.
Preguntas que ayudaron a entender esto:
❓ «¿Qué pasará si funciona?»
❓ «¿Qué pasará si realmente empiezas a ganar dinero y realizarte?»
❓ «¿Por qué el éxito parece algo que hay que soportar?»
Las respuestas llevaron a una conexión no evidente: la clienta teme al éxito porque vio en su familia cómo su padre se cansaba, siempre se quejaba del cansancio y «descansaba porque no tenía fuerzas». Para ella, inconscientemente, éxito = agotamiento y pérdida de libertad.
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Un insight importante fue que pospone el aprendizaje no por pereza o falta de disciplina, sino porque internamente tiene la creencia de que «el éxito se llevará todo mi tiempo y energía», que no alcanzará para la familia y la relación con su marido. Cuando llegó esta comprensión, la tensión disminuyó. Ella ideó una imagen de solución: cortar al «enorme elefante» en pedazos pequeños. Finalmente, formuló dos pilares para sí misma:
1️⃣ Una frase que devuelve la confianza: «Puedo con esto».
2️⃣ Una estructura diaria simple y realista, donde hay lugar tanto para el trabajo como para el descanso y la familia. Solo 3 horas para el aprendizaje en un momento determinado del día, que puede dedicarse a sí misma.
Es interesante con qué frecuencia un problema superficial — «no puedo concentrarme» o «no tengo motivación» — conduce a una historia profunda sobre el miedo al éxito, el cansancio o la pérdida de control. Y cuando esto se revela, se vuelve más fácil abordar la planificación de acciones.
*se muestra una pequeña parte de las preguntas de la sesión completa. Publicación acordada con el cliente
#por_experiencia
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