En enero-junio de 2026, en Rusia se produjeron 15,44 millones de decalitros (dal) de vino tranquilo y 6,16 millones de dal de vino espumoso, según datos de Rosalkogoltabakkontrol (RATK).
En comparación interanual, los valores disminuyeron un 12,6% y un 14% respectivamente.
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El mercado del vino ruso está demasiado fragmentado para generalizar; algunos atraviesan la crisis con relativa calma, otros tienen un colchón financiero y están dispuestos a esperar, y otros ya están considerando salir del negocio todos quieren beber jugo

En cualquier caso, no se puede culpar solo a los viticultores nacionales.
En los últimos tres años, se crearon condiciones semi-protegidas para su desarrollo y ventas (aranceles a países no amigos), pero el entorno externo también los ha afectado (especialmente en Crimea), así que tenemos lo que tenemos.

Temo mucho que esto cree una excusa para aumentar aún más los aranceles, y algunos protagonistas del artículo proponen aranceles incluso para países amigos, pero siempre hay que recordar que el vino es un producto demasiado diverso; los compradores quieren variedad, que los terruños de un solo país no pueden proporcionar (por eso el mercado cae en valores absolutos).
Y es importante mantener un incentivo para que el productor nacional se desarrolle, trabaje en marketing, costos, etc.

Esta vez no habrá artículo extenso, solo una imagen.