La gente suele pensar que soy una fanática del fitness y una persona muy disciplinada: voy al gimnasio tres veces por semana y trabajo como un burro.
¡Ja! Soy el ser más perezoso del mundo. 😁
Simplemente tengo un ingrediente secreto.
Cuando empecé, tenía un montón de excusas típicas en la cabeza: estoy cansada, tengo que preparar la cena, hoy llueve, iré mañana, etc.
La constancia, por supuesto, no aparecía.
Entonces empecé a decirme a mí misma: «vale, solo iré al gimnasio, y si me da pereza, me doy la vuelta y me voy a casa»
Llegué al gimnasio y ya no tenía tantas ganas de darme la vuelta.
«Vale, caminaré 10 minutos en la cinta, ya que he venido. Si no me apetece entrenar, me iré a casa».
Suena a tontería, pero, ¡demonios, funciona!
Llevo 15 años entrenando regularmente. Todavía me da pereza a veces. Tengo ejercicios de postura que no me gustan y que tengo que hacer. Y simplemente me digo: vale, haré una serie y ya está. Hago una, y ya parece que no me cuesta tanto hacer la segunda.
Todo el secreto está en que no me obligo a hacer todo el entrenamiento. Solo me ayudo a empezar.
Este truco no solo funciona con el entrenamiento.
Por ejemplo, en situaciones en las que ya estás llena, pero sigues comiendo porque «¿cómo voy a dejar comida?!!»
Sugiero a mis clientes un experimento:
➡️comer la mayor parte, hacer una pausa;
➡️escuchar: ¿realmente todavía quieres más?
Si sí → termina.
Si no → puedes parar.
Y si te sientes incómoda → termina, también está bien.
Lo clave aquí es: no obligarte a parar, darte la opción.
Porque cuanto más presionas, más ganas tienes de hacer lo contrario :)
🔥 si te gusta el enfoque.
¿Tenéis algún truco que os ayude a hacer cosas aunque os dé pereza? ¡Hagamos un intercambio de sabiduría:)
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