A menudo no podemos responder a esta pregunta, aparentemente simple. E incluso si la respuesta llega de inmediato, vale la pena profundizar y queda claro: no lo deseo tanto como parecía. Por qué sucede esto, seguramente ya lo saben. El flujo de información sobre el «éxito exitoso» confunde, impone valores ajenos. Poco a poco se forma el hábito de apoyarse en el «debería» y no en el «quiero». Y nadie le dará una solución preparada ni determinará «qué es lo que realmente quiere» por usted.

Aquí hay algunas preguntas que ayudarán a ampliar la comprensión:
- Si no hubiera ningún «debería», ¿qué elegiría?
- ¿Qué me da energía y me sostiene cuando estoy mal?
- Si elijo «esto», ¿qué cambiará en mi vida?

Intente darse 15 minutos y responder a cualquiera de estas preguntas. Anote todo lo que se le venga a la cabeza. Cuando formule la respuesta, observe las sensaciones corporales:
◉ Un verdadero «quiero» da una oleada de energía, el cuerpo se relaja, aparece entusiasmo, interés, una ligera excitación.
◉ Los pensamientos desde la posición del «debería» a menudo provocan rigidez, pesadez, tensión.

Reflexione si su «quiero» genera la necesidad de justificarse ante otros u obtener la aprobación de alguien – esto le hará entender hasta qué punto es suyo.
A veces, en la primera etapa, el deseo no se formula con palabras — puede ser simplemente una sensación, una imagen, una respuesta interna. Y eso está bien. Es importante observar, hacerse preguntas y permitirse no saber.
Si no sabe lo que quiere, no es un error, es el comienzo del camino.

¿Está listo para hacerse la pregunta sin miedo a escuchar la respuesta?

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